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Jorge Ramírez Caficultura desde Costa Rica

Comunicaciones Técnicas de Café

Número 100 - Mayo 2019

Ramirez Caficultura desde Costa Rica

Apdo 396-3000, Heredia, Costa Rica, Teléfono: (506) 8322-2794

www.ramirezcaficulturadesdecostarica.com

Fenómeno de El Niño obligará a los cafetaleros a realizar principales

labores de manejo del cultivo en un corto tiempo

Ing. Jorge Ramírez Rojas

Consultor Experto en Café

[email protected]

Los cambios drásticos en el patrón climático provocados por el fenómeno de El Niño que ha venido afectando la región de Centroamérica desde el mes de octubre del 2018, han provocado una marcada reducción de las lluvias que limitó la disponibilidad de agua para el buen desarrollo de las siembras nuevas y para realizar la última fertilización de los cafetales durante los últimos meses del año pasado.


Ya para el 2019 los primeros cuatro meses del año han sido muy secos con escasas precipitaciones que a duras penas han alcanzado para las floraciones principales sin certeza aún de que el ingreso del periodo lluvioso se vaya a establecer oportunamente para ayudar con el inicio normal de la etapa de desarrollo del fruto.


La expectativa de una prolongación inusual de la época seca y un primer ciclo lluvioso corto, según ha sido anunciado por parte de los expertos meteorólogos, estará obligando a los caficultores ha programar y desarrollar las principales labores de manejo del cultivo en forma muy rápida y precisa, al disponer de un margen de tiempo más corto para llevar a cabo diversas actividades de atención al cultivo.


Cuatro labores para realizar en corto tiempo


En un lapso de aproximadamente 45 días a partir del inicio de las lluvias, los productores tendrán que llevar a cabo diversas labores de manejo y atención de las plantaciones dentro de las cuales se pueden destacar por su gran importancia, las siguientes: siembras nuevas, atomizaciones, control de malezas y fertilizaciones.


Siembras nuevas

Se debe llevar a cabo la siembra de las áreas renovadas y/o la resiembra de plantas pérdidas durante el ciclo anterior. La arranca de troncos y preparación de los terrenos ya se debe estar ejecutando para iniciar con las siembras en cuanto se establezcan las lluvias.


Es importante haber trasplantado al sitio de siembra definitivo la totalidad o al menos la mayor parte del almácigo antes de que se presente la disminución de lluvias de mediados de año o época canicular.


Atomizaciones

Con el inicio de las lluvias es necesario llevar a cabo en toda la plantación atomizaciones con fungicidas y nutrientes foliares para prevención de enfermedades fungosas y nutrición foliar. Estas aplicaciones deben realizarse unas dos semanas después de iniciado el periodo lluvioso y necesitan estar concluidas antes del inicio de la época canicular.


Control de malezas

Desde los primeros aguaceros se reactivan los crecimientos, rebrotes y nascencias de malezas. Algunas de estas malezas tal como las gramíneas y los bejucos deben ser controlados oportunamente durante las primeras semanas después de iniciadas las lluvias, pues de lo contrario comienzan a causar un efecto de competencia muy fuerte sobre los cafetos.


Estas labores son particularmente importantes de llevar a cabo en las áreas de siembras de años recientes donde la proliferación de malezas perjudiciales ocurre en forma más agresiva al estar los terrenos aún sin el efecto de cobertura de follaje que todavía no pueden aportar las plantas nuevas.


Fertilización

Menos precipitación de lo normal según lo previsto para el primer ciclo del período lluvioso del año, obliga a programar muy ajustadamente el momento adecuado para llevar a cabo la primera fertilización, sabiendo que se requiere de varios días lluviosos antes y después de la aplicación para tener la seguridad de lograr un buen aprovechamiento del abono.


Atraso en la ejecución de esta labor puede coincidir con el descenso prematuro de la precipitación de mediados de año y provocar pérdidas del producto aplicado. La ocurrencia de varios días secos después de la colocación del fertilizante en el suelo, lo deja expuesto al medio ambiente, propiciando pérdidas principalmente de nitrógeno, más aún si la fuente de este nutriente es la urea como es lo común en las fórmulas físicas de los fertilizantes.


Ante esta situación lo primero que hay que hacer es adquirir el fertilizante con la debida anticipación, para que se pueda llevar a cabo el abonamiento apenas se tenga buena humedad en el suelo, teniendo presente que se necesita de varios aguaceros para que el fertilizante se disuelva bien, penetre en el perfil del suelo y comience a ser absorbido por las raíces de los cafetos.

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